Descripción

Es la esencia de la Provenza, un anhelo del verano mediterráneo, la dicha de los momentos serenos. Su azul sin igual torna los campos de lavanda en tapices de la relajación donde encontrar descanso. Como sufrútice, la lavanda alcanza alturas de hasta medio metro. Durante el periodo de floración, entre julio y agosto, de seis a diez flores de corona bilabiada dan lugar a la que denominamos espiga floral. Las hojas son angostas como ya indica el nombre de la planta y lanuginosas, Desprenden su relajante aroma si pasamos nuestras manos por ellas.

Aplicación

La lavanda calma el sistema nervioso central. Tiene una acción calmante y un efecto relajante sobre las personas que son extremadamente nerviosas.
Sobre la piel, la lavanda tiene un efecto calmante y relajante.

Información interesante

Se dice que el nombre lavanda proviene del latin “lavare” = lavar, debido al uso que le daban los romanos al utilizar la lavanda para perfumar el agua del baño. También fueron los romanos quienes introdujeron la costumbre de poner flores secas entre la ropa limpia para alejar a las polillas.
Los hebreos utilizaban la lavanda para fines rituales quemándola. Se decía que el incienso tenía un efecto purificador.
En el centro de Europa apareció por primera vez en el s. XI en los jardines de los monasterios. Poco después fue difundida la creencia que María Magdalena había usado lavanda para ungir la cabeza de Jesús. Como consecuencia al aceite de lavanda se le denominó “Aceite de María Magdalena” y fue popular entre la población.

La planta en nuestros productos

La acción calmante y relajante del aceite esencial de lavanda se usa en el Baño de Lavanda, el Bálsamo Corporal de Lavanda y Sándalo y el Aceite Corporal de Lodo y Lavanda de Dr. Hauschka.

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