Equinácea

Sinónimos: flores pálidas de equinácea
Nombre científico: Echinacea pallida
Familia: De la familia de las margaritas (Asteraceae)

Hábitat

Componentes

Equinacina, aceite esencial, resina, compuestos amargos, fitoesteroles, inulina, polisacáridos y equinacósido, de acción bacterioestática.

Descripción

La equinácea, originaria del continente americano, florece de junio a septiembre. A lo largo de prácticamente todo el verano, transforma nuestros jardines en un mar de flores rosa y púrpura. En Europa se cultiva principalmente como planta ornamental, pudiendo alcanzar el metro de altura. En el extremo superior de su tallo encontramos una única flor de buen tamaño y apariencia sorprendente. El contraste entre las flores flosculosas, de color naranja pardo, y las flores liguladas, de color púrpura rosáceo, es una de las principales características de una belleza poco convencional. Cuando florece por completo sus flores liguladas y colgantes, entre 15 y 20, coronan el receptáculo, abultado y con forma cónica, como el ala de un sombrero. Otra de las cualidades que convierten a esta flor en algo especial es su aroma. Al comienzo de la floración, cuando las lenguas de las flores liguladas todavía apuntan hacia arriba, la flor apenas desprende aroma. Al florecer por completo, las lenguas se retiran hacia atrás, colgando de forma casi flácida, emanando de la flor una refinada fragancia con notas de miel que atrae tanto a mariposas como a otros insectos. Una vez que las flores del disco han sido polinizadas por estos simpáticos ayudantes, su aroma adquiere notas avainilladas.

Especialmente en los días de más viento, las coronas de las flores, del tamaño de una nuez, necesitan toda la fuerza del tallo, esbelto y piloso. También las hojas lanceoladas de la equinácea aparecen cubiertas por una vellosidad. Con su profunda raíz pivotante, la encontramos en Norteamérica, especialmente en los suelos secos y calcáreos de las praderas y en bancos de arena. Aquí, el cultivo de la equinácea en nuestros jardines tiene el éxito casi asegurado en cualquier tipo de suelo.

Aplicación

En la época de frío, la equinácea juega un papel importante en la prevención y tratamiento de los resfriados y las infecciones de gripe.
Fue una de las plantas más importantes que se han utilizado para sanar enfermedades febriles, picaduras de insectos, heridas mal cicatrizadas e incluso mordeduras de serpientes. Originalmente, la equinácea se utilizaba particularmente para tratar las heridas abiertas. Fue efectiva en todos los procesos inflamatorios después de las lesiones. La idoneidad de la equinácea para la cicatrización y para el tratamiento de enfermedades de la piel es gracias a su acción antiinflamatoria y antiséptica.

Información interesante

El nombre científico de la equinácea pálida violeta viene del griego “Equinos” = erizo, y describe el aspecto espinoso de un erizo. A finales del s. XIX, los colonos blancos en América de Norte, descubrieron la importancia de la equinácea que había sido utilizada durante mucho tiempo por los indígenas como planta medicinal.
El homeópata Dr. Meyer observó a una mujer india machacar a una planta entre las piedras y le mostró cómo la planta podía tratar las heridas y lesiones con la pulpa de la planta fresca. Alrededor de 1870 se puso al mercado por primera vez en el medio oeste de los EEUU bajo el nombre de “purificador de la sangre de Meyer”. Al principio no se sabía el nombre de la planta medicinal. A finales del s. XIX y principios de s. XX hubo un boom en la venta de equinácea convirtiéndola en el medicamento natural herbal más vendido en los EEUU.

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