Aleluya

Sinónimos: acedera común, alazán de madera blanco, pan de cuco, Shamrock, Carne cuco.
Nombre científico: Oxalis acetosella L.
Familia: Oxalidaceae (de la familia de oxalidáceas)

Hábitat

Componentes

Ácido oxálico y sus sales potásicas.

Descripción

Durante los paseos invernales por el bosque, especialmente en primavera, encontramos en las áreas más sombrías un resplandor intenso de un verde fresco: es la aleluya, que puede alcanzar hasta 15 centímetros de altura. Pese a su delicadeza, muestra una apariencia imponente, enfatizada, de abril a junio, por sus flores blancas con vetas rojas de cinco pétalos. Las hojas, cordiformes y dispuestas de tres en tres, pueden cerrarse en algunas situaciones determinadas gracias a un mecanismo celular de turgencia. Entre esas condiciones encontramos vibraciones, temperaturas demasiado altas, demasiada luminosidad o, también, algunos momentos de los ritmos circadianos. Resulta sorprendente ver a la aleluya meciendo las hojas en un movimiento pendular a primeras horas de la mañana, en un acto reverencial hacia el nuevo día. Al caer la noche vuelve a cerrar sus hojas. Igualmente, sus flores también se cierran al anochecer, inclinando sus coronas, como si la planta fuera a echarse a descansar.

La aleluya necesita humedad y semisombra. No hay ninguna otra fanerógama en nuestro territorio que muestre tal crecimiento en tan pobres condiciones de luminosidad. Le basta con un diez por ciento de luz para realizar por completo su fotosíntesis, y es capaz de sobrevivir hasta con un uno por ciento de luz.

En las zonas sombrías llega a cubrir el suelo como si de un manto se tratase, permitiendo la ramificación de sus tallos, que crecen horizontalmente bajo la superficie. De los denominados brotes axilares que se forman en los tallos crecen nuevos penachos y brotes laterales, casi como en un sistema piramidal. Cuando sus semillas maduran, la aleluya se convierte en una bomba a presión.

Genera una presión en las cápsulas de hasta 17 bares, que termina por disparar las semillas ya maduras a distancias de hasta 2,5 metros de distancia de la planta madre. No resulta raro que alguna de las semillas aterrice sobre un árbol y acabe germinando ahí. Si cae sobre suelo húmedo, el tejido de la semilla se hincha, provocando su explosión y disparándola, de nuevo, pudiendo desplazarse hasta un metro.
Esas flores blancas y brillantes que se abren para permitir su polinización por insectos y abejas no son, sin embargo, las únicas flores que da la aleluya. En verano y en otoño también genera unas flores, del tamaño de un alfiler, que permanecen cerradas, polinizándose ellas mismas. Se desconoce el motivo por el cual la planta produce estas flores, que son conocidas como flores cleistógamas.

Aplicación

La medicina popular se utiliza la aleluya para enfermedades de la piel y como un antídoto a la intoxicación por arsénico o mercurio. Puesto que también contiene vitamina C, se utiliza para tratar el escorbuto (deficiencia de vitamina C).

Información interesante

El nombre genérico Oxalis proviene del griego Oxys = ácido y acetosella del latín acetum = vinagre o vino agrio, que describe el carácter agrio de la planta.
En la Edad Media, la delicada planta se popularizó como un ingrediente para sopas y ensaladas. Se cultivó incluso en Inglaterra en el siglo XV. Se mantuvo popular hasta ser desplazado por la aleluya francesa (Rumex scutatus L.), con la que no está relacionado a pesar del nombre común similar.
Los celtas asociaron la aleluya con el leprachaun, duende de la mitología irlandesa, que habitan en los bosques de esta isla. Aún hoy en Irlanda las representaciones de los duendes siempre se realizan con una hoja de aleluya. Los duendes no sólo disfrutan jugando una mala pasada en los seres humanos, también son muy hábiles artesanos y guardianes de la olla de oro al final del arco iris.
Según un mito popular, el cuco - un pájaro mágico y mensajero de la diosa del amor y símbolo de la inmortalidad - tenía que comer aleluya para obtener su voz. Este es el origen del nombre común de aleluya, pan de cuco.

La planta en nuestros productos

Encontramos la aleluya en el Bálsamo Corporal de Lavanda y Sándalo.

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