Dr.Hauschka
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El jardín de plantas medicinales WALA

En armonía con los ritmos de la naturaleza

¿Un jardín de plantas medicinales en los suelos arcillosos y duros en los alrededores de la sierra Jura de Suabia? A finales de la década de los 50, WALA estaba buscando un terreno y los agricultores de la localidad de Eckwälden no lo podían creer. Rudolf Hauschka adquirió un prado pantanoso ubicado justo detrás del solar destinado al edificio que iba a ser la sede de la empresa y desde entonces, los jardineros trabajan con cultivos biodinámicos. Tras muchos años de intensos cultivos, la tierra adquirió una consistencia granulada muy fina, y a partir de ahí, por fin, se pudo cultivar correctamente. En la actualidad, los jardineros cultivan una superficie de 4,5 hectáreas con más de 150 plantas medicinales diferentes para la producción de los preparados WALA. Entre el estanque de los nenúfares, el curso del riachuelo y los panales de abejas las libélulas, los sapos y las salamandras se sienten como en casa.

¿Qué se entiende por agricultura biodinámica?

Este procedimiento de cultivo desarrollado por el doctor Rudolf Steiner en 1924, considera que el huerto es un ciclo cerrado en sí mismo. Las semillas para la siembra, el compost y la tierra de labranza son todos de producción propia. Los agricultores agregan diversas materias vegetales para favorecer los procesos de compostaje y fortalecer las plantas para poder defenderse de la acción de los parásitos y las enfermedades. El trabajo manual es esencial para el cultivo de las plantas. Los jardineros de WALA realizan la siembra y cosecha de las plantas en armonía con los ritmos de la naturaleza, los resultados son plantas vigorosas y sanas. Que son el ingrediente base para elaborar los medicamentos WALA, la línea cosmética Dr. Hauschka y los productos terapéuticos Med Dr. Hauschka.

El jardín en el transcurso del año

En febrero transportamos las semillas de acónito azul a los invernaderos. Necesita las heladas nocturnas para su germinación. Si está resguardado, sus brotes desarrollan fuertes raíces que luego trasplantamos con cuidado a los tiestos.

En marzo preparamos los suelos para la siembra. Por primera vez después del invierno, trabajamos la tierra húmeda con la azada y el rastrillo. La tierra de cultivo compacta por acción de las heladas se ha transformado desde el otoño en un suelo esponjoso con un lecho blando y fértil, para las semillas de plantago que se siembran esparciéndolas a mano en los surcos de tierra.

En abril sembramos la borraja. Sus semillas negras y aterciopeladas se siembran en el macizo recién rastrillado, formando tres largas hileras. Apenas dejan entrever que dentro de siete semanas van a trasformar el suelo desnudo en un mar de flores azules.

En mayo cosechamos las flores de la caléndula. Los cestos de mimbre lucen llenos de flores radiantes de color naranja y el polen de sus estambres tiñe las manos de amarillo. Cortamos las flores con mucho cuidado, pues algunas abejas tienen la costumbre de pasar la noche en las corolas impregnadas del dulce néctar.

En junio zumban los panales de las abejas. Entonces las abejas salen de las colmenas y se reúnen en las ramas más altas de los árboles, para seguir su camino desde allí y fundar un nuevo panal. Subidos a lo alto con escaleras, las atrapamos con sacos de paja vacíos para que permanezcan en el jardín. Recolectamos su valiosa miel con preciosas propiedades medicinales y empleamos sus colmenas para elaborar nuestros medicamentos.

Las semillas

Terrenos para la siembra

A partir de principios de febrero, dedicamos nuestra actividad a los primeros semilleros de los invernaderos. La elección de la tierra adecuada para las semillas es un requisito importante para cultivar las plantas con éxito. Es el organismo vivo más importante, por lo que la responsabilidad del crecimiento y la salud de las plantas recaen en ella. Por eso, para sembrar elegimos tierra producida por nosotros mismos con técnicas de compostaje. Normalmente se elabora tierra de compost dos veces al año. Se agregan preparados biodinámicos de plantas medicinales a la tierra que se cultivan en el jardín de WALA como son la valeriana, la ortiga, el roble, la manzanilla, el diente de león y la milenrama. Así se favorecen los procesos biológicos del suelo y las plantas con criterios de sostenibilidad. Además, se aumenta la vitalidad y la capacidad de resistencia de las plantas y los suelos a parásitos y enfermedades.

Baños de semillas

Los baños de semillas influyen positivamente en la vitalidad de las plantas y el desarrollo de su crecimiento. Utilizamos preparados biodinámicos para el compost, ya mencionados anteriormente, y otros aditivos vegetales. Por ejemplo, la valeriana que activa la fase de la germinación y los procesos térmicos en las plantas. El preparado de corteza de roble y manzanilla previene la aparición de infecciones por hongos, mientras que el preparado de estiércol y cuerno de vaca estimula el crecimiento de las raíces de las plantas. Las semillas en saquitos de tela se sumergen durante 10-15 minutos en un baño de agua templada. Una vez secas, se procede a su siembra. Las semillas que requieren luz para su germinación son un caso excepcional, por ejemplo la mejorana, el tabaco o la artemisa amarga. Estas se siembran directamente en semilleros, presionando las semillas ligeramente y pulverizando el líquido sobre ellas.

Cuidado de las plantas jóvenes

Cuando las hojas de los germinados se hayan desarrollado completamente, se sacan de los semilleros y se traspasan a recipientes bien por separado o agrupadas para proceder a su cultivo. Allí encuentran suficiente espacio para echar raíces y crecer hasta transformarse en plantones jóvenes y fuertes. Después de haber finalizado otra fase de su crecimiento, se separan y traspasan a los maceteros, las plantas con raíces vigorosas se utilizan para hacer esquejes.

La calidad de las semillas

Un aspecto importante es la calidad de las semillas. Desde principios de verano a bien entrado el otoño, es la etapa en la que cosechamos una gran parte de las semillas que necesitamos para nuestro jardín. Determinar el momento más oportuno para su cosecha es importante para garantizar la capacidad de germinación en los años siguientes. Las semillas cosechadas se guardan en un lugar seco para su maduración posterior. En los meses de invierno, las limpiamos, luego las almacenamos en un lugar fresco y en recipientes adecuados que van provistos de rótulos con el nombre, hasta que las volvemos a necesitar para la siguiente siembra

Documentación

Toda la información referente a las semillas se documenta al detalle, por ejemplo lo referente a las fechas de siembra, comienzo de la germinación, al origen, tipo, labores de entresacado, cosecha de las semillas, etc.

La cosecha

La cosecha en el jardín de plantas medicinales WALA

Cosechamos las plantas medicinales durante todo el año. En invierno y en verano se recolectan las raíces de por ej. la valeriana (Valeriana officinalis), el malvavisco (Althaea officinalis), el apio de monte (Levisticum officinale) y también se recolectan las cortezas de los árboles como el abedul (Betula pendula), el roble (Quercus robur) y el castaño de Indias (Aesculus hippocastanum). La temporada de recolección, no obstante, se da en los meses de verano. En los meses de junio y julio casi cada día empieza con una recolección. Hacia el final de la temporada, ya en otoño, cosechamos frutos, entre otros el espino blanco en septiembre y el membrillo a principios de octubre.

Compost

Tareas de compostaje en el jardín de plantas medicinales WALA

La tierra es el organismo más importante para el crecimiento y la salud de las plantas. Agregando compost de forma regular en los suelos y llevando a cabo otras medidas como por ejemplo la adición de preparados biodinámicos, se favorece la fertilidad del suelo y sus procesos biológicos. Para producir una buena tierra de compost es necesario realizar algunos trabajos previos. En el total de la superficie del jardín de WALA hay unos 25 depositos de compost. La mayoría son de tipo mixto, es decir, contienen todos los deshechos vegetales del jardín por ejemplo restos de hierbas y plantas. Durante la preparación del compost, se le añaden, además, capas de estiércol proveniente de la explotación ganadera "Sonnenhof" Demeter ubicada en las cercanías de la localidad de Bad Boll. Cuando las pilas de compost tienen ya cierta altura, las tapamos con paja. En otoño, además de este tipo mixto de compost, producimos otro tipo empleando las hojas caducas y también restos de madera. A la primavera o al otoño siguiente giramos los montones de compost para darles la vuelta. Al girar el compost, todas sus capas se mezclan bien y se abren, entonces se pone de manifiesto toda la vida que alberga en su interior. Toda la riqueza de su interior se hace visible: las lombrices y otros seres vivos, podemos ver sus colores, percibimos su humedad y su olor. Al realizar esta tarea, nos damos cuenta de la textura del compost, si su tierra es compacta o más bien suelta. A continuación, preparamos el compost. Los preparados que le agregamos contienen flores de milenrama, diente de león y manzanilla, corteza de roble, germinados verdes de ortiga y el jugo de las flores de la valeriana. Cada uno de estos preparados cumple con un cometido y tiene una influencia determinada en el compost. La elaboración de los preparados biodinámicos es uno de los momentos más importantes del ciclo anual del jardín de WALA.

Utilización de tierra del compost

Tan pronto como terminan los procesos de transformación en el compost, con una duración de dos a cuatro años, podemos trasladar su tierra a la extensión que ocupan los macizos de plantas. En función de la calidad del suelo y el fin para el que se va a destinar el macizo, se reparten distintas cantidades de compost con una pala, también se utiliza una azada o un gancho para cavar la tierra y hacer que la tierra de compostaje penetre bien en el suelo. La estructura de los suelos se transforma, en otoño al remover la tierra y en invierno por la acción de las heladas. Con estas aportaciones regulares se logra fortalecer la fertilidad del suelo para que sea constante, así como favorecer los procesos biológicos y promover las fuerzas de la naturaleza. Las plantas adquieren de esta forma una mayor capacidad de resistencia a parásitos y enfermedades.

Secado

Secado de plantas medicinales

Para la producción de los aceites corporales Dr. Hauschka y los medicamentos WALA, necesitamos obtener plantas secas enteras o algunas de sus partes. Las plantas se secan en el almacén habilitado para tales efectos en el jardín de WALA. Se emplea un procedimiento denominado: condensación, por el cual el aire de secado caliente y húmedo se enfría hasta alcanzar una temperatura por debajo del punto de rocío. De esta forma, el agua se condensa y se puede extraer en forma de líquido. Una parte de la energía que se produce se puede retornar a la corriente de aire. La temperatura ambiental asciende por término medio de 25 a 35 °C. Mediante el proceso de condensación logramos secar las plantas inmediatamente, lo más rápido posible, algo sumamente importante para la calidad de los preparados.