Sin embargo, algunos tipos de plantas de los que extraemos materias primas no son aptas para el cultivo en nuestro clima. Es el caso, por ejemplo, de las rosas fragantes para el aceite esencial de rosas, de los almendros y de los arbustos de jojoba, materias primas que también queremos adquirir en calidad biológica. Y es por ello que, en ocasiones, llegamos a promover la producción de materias primas biológicas. El aceite esencial de rosas, la manteca de mango, el aceite de ricino y la manteca de karité se encuentran entre ellas. Ofrecemos apoyo a los agricultores, sea en forma de medios económicos o mediante nuestros conocimientos sobre agricultura biológica. Les ayudamos con los procesos de biocertificación y les garantizamos determinados volúmenes de compras.

Por supuesto, para nosotros es esencial ofrecer unas relaciones comerciales justas basadas en la confianza mutua y que proporcionen posibilidades de desarrollo independiente. Por ello, con muchos socios agricultores biológicos nos une una colaboración sólida y a largo plazo, como ocurre en el caso de los agricultores de almendra y oliva en España, jojoba en Argentina y nueces de macadamia en Kenia. Ofrecemos apoyo a nuestros socios en el establecimiento de su capacidad de producción y, si lo desean, facilitándoles la asistencia regular por parte de asesores biodinámicos que nosotros financiamos. 

En tales casos, nuestro interés siempre es que los socios puedan seguir evolucionando desde el punto de vista empresarial y alcancen una estabilidad económica que ls permita dejar de depender de nosotros.

A nuestro entender, en una cooperación como esta también deben darse buenas condiciones laborales in situ. Por ello, a modo de ejemplo, estimulamos la creación de espacios sociales para los trabajadores de una almazara y apoyamos la construcción de instalaciones sanitarias adecuadas. Puesto que no solo nos importa la independencia económica, sino también alcanzar unas mejores condiciones sociales para las personas que trabajan allí.

Entrevista con Ralf Kunert

Director de Naturamus mbH, una filial de WALA Heilmittel GmbH

Sr. Kunert, ¿qué función desempeña Naturamus GmbH?

Como filial independiente de WALA Heilmittel GmbH, adquirimos todas las materias primas para los cosméticos Dr. Hauschka y los medicamentos WALA. Se trata, aproximadamente, de miles de materias primas diferentes, entre las que encontramos aceites esenciales, grasas, aceites grasos, plantas frescas y excipientes farmacéuticos como, por ejemplo, emulgentes o glóbulos para los medicamentos.

Siempre que sea posible, ustedes adquieren calidad biológica. ¿Qué hacen si no está disponible esta calidad?

Si una materia prima importante no está disponible en calidad biológica, o no lo está en cantidades suficientes, iniciamos cooperaciones de materias primas para WALA en todo el mundo. La filosofía WALA prevé expresamente la independencia económica de estos socios. Por ello es importante que puedan vender sus productos a un amplio círculo de clientes. Dedicamos mucho tiempo y energía en la ejecución de estos principios.

Han encontrado un nuevo socio para el aceite de nuez de macadamia bio de primera calidad empleado en los cosméticos Dr. Hauschka. ¿Conforme a qué criterios se ha realizado esa selección?

Los criterios bio y el comercio justo son esenciales para nosotros. Por eso adquirimos nueces de macadamia biológicas en Kenia y las procesamos, por motivos de calidad, en nuestra propia almazara. Nuestro socio local es LIMBUA, una empresa de Kenia con biocertificación. Comercializa nueces de macadamia y aguacates que adquiere a pequeños agricultores. LIMBUA surgió a partir de una iniciativa que a nosotros nos fascina: „macadamiafans“ fundada en 2009.

¿Qué busca esa iniciativa? ¿Y qué les fascina de macadamiafans?

En macadamiafans persiguen, en primera línea, una idea social. Ayudan a los agricultores de macadamia de Kenia a conseguir acortar distancias entre el productor y el consumidor. En macadamiafans ofrecen un acceso directo al mercado de la exportación a los agricultores y a sus familias, evitando así que gran parte de las ganancias vayan a los intermediarios. Todo ello se desarrolla en cooperación con la fundación Stiftung WELT:KLASSE. De la comercialización de las nueces de macadamia kenianas se encargan diferentes empresas estudiantiles alemanas.

Permítame que aclaremos algo: ustedes están fascinados con macadamiafans, pero compran a LIMBUA. ¿Cuál es la relación entre estos dos socios?

macadamiafans Kenya Ltd. es el origen. Los fundadores, Hannes y Matti Spiecker, han fundado adicionalmente LIMBUA Group Limited con el objetivo de conseguir mejores ingresos para más agricultores. LIMBUA sigue la misma filosofía que macadamiafans. Sin embargo, macadamiafans –como proyecto formativo de LIMBUA – se dedica exclusivamente a las empresas estudiantiles según la concepción de mercado inicial, mientras que LIMBUA también vende directamente a grandes clientes comerciales. Con ello se mejora el acceso al mercado para los pequeños agricultores que ya participan en el proyecto, también en lo referente al resto de su producción biológica. Sin embargo, desde 2009, el interés existente por parte de los agricultores vecinos ha crecido fuertemente. La ampliación del círculo de clientes ha hecho posible incluir a cada vez más pequeños agricultores. Para ello se sirven de la tecnología más moderna, que incluye el uso de teléfonos móviles y huellas dactilares.

¿Teléfonos móviles y huellas dactilares? Suena interesante. ¿Podría darnos más detalles?

Todas las compras y ventas de nueces de macadamia efectuadas desde LIMBUA se registran digitalmente a través del sistema informático de LIMBUA, que proporciona una elevada transparencia para el agricultor de Kenia, quien puede confirmar su identidad en el sistema o iniciar sesión con su cuenta con su huella dactilar. Por un lado, es posible contabilizar en su cuenta que el asesor en materia bio ha realizado sus comprobaciones in situ, pero también cuántos kilogramos de sus nueces de macadamia da a LIMBUA para la venta. Con la mercancía contabilizada, el agricultor recibe un mensaje en su móvil en el que se le indica cuánto dinero recibirá por cada kilo de sus nueces. Una vez que se contabilizan dichas nueces en la fábrica de LIMBUA mediante el lector de códigos de barras y se confirma el volumen, el agricultor recibe el abono del dinero en su cuenta, vinculada a su móvil. Simplemente genial. Y todo ello ocurre en solo unas pocas horas.

Antes mencionaba las distancias cortas entre productor y consumidor. Sin embargo, ¿no estaríamos de nuevo ante un caso típico de intermediario, LIMBUA, que debe ganar algo con la comercialización de las nueces, reduciéndose así los ingresos de los agricultores?

Por supuesto, LIMBUA debe cubrir sus costes. Pero actualmente, las ganancias se dedican a la ampliación de las actividades en Kenia, para facilitar a más agricultores el acceso a unas ganancias justas con sus productos. En cualquier caso los agricultores obtienen beneficios.

Aparte, nos comentaba que en el sistema digital de LIMBUA también se documentan los cursos realizados por el agricultor. ¿De qué tipo de cursos estamos hablando?

Por parte de LIMBUA, el agricultor recibe ciertos cursos financiados en los que se le proporciona formación en materia de agricultura biológica y también visitas de un asesor. Las visitas y la participación en los cursos son requisitos previos para la conversión de sus terrenos de cultivo en cultivos biológicos controlados. Gracias a ello, el agricultor tiene la posibilidad de aumentar considerablemente sus ingresos, ya que las mercancías bio alcanzan valores de venta mayores en el mercado.

¿Y no sería muy tentador para el agricultor mezclar nueces convencionales con la mercancía biológica?

El riesgo es muy bajo. Una vez que los árboles de macadamia florecen, los empleados de LIMBUA realizan una estimación del volumen de cosecha esperado. Si el agricultor suministra más nueces de las esperadas, solo se le paga una vez que aclara la procedencia de las cantidades adicionales. Además, las nueces se someten, obviamente, a análisis de residuos en los que se comprueba la presencia de, por ejemplo, pesticidas.

¿Cuántas personas se benefician actualmente de la comercialización de las nueces a través de LIMBUA?

En Kenia, 5.000 agricultores reciben ingresos regulares mediante la venta de macadamia a LIMBUA. Naturalmente, ello beneficia a sus familias, así que en última instancia serían, con seguridad, más de 25.000 personas las que pueden vivir mejor gracias al cultivo de macadamia. Además, también se beneficia un buen número de estudiantes en edad escolar en Alemania. 

¿Por qué beneficia el cultivo de macadamia a los escolares alemanes?

El beneficio lo debemos trasladar a otro nivel. Con ello me refiero a los escolares que junto con macadamiafans y la fundación WELT:KLASSE se encargan de la comercialización en Alemania de las nueces de macadamia kenianas. Algunos de estos escolares tienen la oportunidad de visitar a los pequeños agricultores, llevándose consigo una experiencia muy valiosa. Aprenden de manera muy comprensible cómo funciona la cadena global de creación de valor y cómo influimos en las condiciones de vida locales con nuestros hábitos de consumo. Si optamos por mercancías producidas de forma sostenible al realizar nuestra compra, no solo estaremos cuidando el medio ambiente, sino también apoyando, al fin y al cabo, a una familia de agricultores. Por cierto, con la fundación de la LIMBUA Foundation en Kenia, LIMBUA apuesta por un concepto similar al de WELT:KLASSE.

¿Una fundación keniana que comercializa nueces de macadamia de la mano de escolares?

No exactamente. El objetivo es algo diferente. La fundación sin ánimo de lucro LIMBUA Foundation trabaja con escuelas y universidades en Kenia. La idea es sensibilizar a escolares y estudiantes sobre los vínculos que conlleva lo ecológico. Se imparten clases en la escuela y las universidades, y también en los viveros de LIMBUA. Los temas son la agricultura ecológica y la biodiversidad. La meta es conseguir un amplio compromiso social, con la esperanza de crear una comprensión mutua entre Kenia y Europa. 

¿Y solo compran nueces de macadamia a LIMBUA? ¿O también apoyan el proyecto de alguna otra forma?

Como primera línea de acción encontramos la compra de nueces. Pero también ayudamos a la empresa de otras maneras, por ejemplo, con la mercantilización. Por ello, desde nuestro punto de vista, también resulta importante que LIMBUA no solo comercialice nueces de macadamia sino también otros productos, al contar con la totalidad de las granjas de los pequeños agricultores, muy variadas y con biocertificación. En el año 2016, en colaboración con LIMBUA, mandamos procesar una primera carga de aguacates procedentes de los pequeños agricultores en Kenia para obtener aceite. Obviamente, también somos conscientes de que las empresas que se encuentran en proceso de establecimiento son, precisamente, las que a menudo pueden presentar mayores problemas de liquidez. Por ello hemos apoyado a LIMBUA en cuestiones de financiación y, entre otros ejemplos, hemos financiado anticipadamente la cosecha. Sin duda, para nosotros es importante construir una asociación a largo plazo que asuma responsabilidad social y ecológica. Sabemos que nuestros clientes también lo aprecian.

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Una cadena de suministro transparente para las nueces de macadamia kenianas

Los árboles de macadamia en flor permiten estimar el volumen de cosecha esperado. El volumen suministrado de nueces de macadamia se compara con dicha estimación. Si las cantidades coinciden, el agricultor recibe su pago mediante su huella dactilar y su teléfono móvil.

Estimación de la cosecha

Cosecha de marzo a junio

Adquisición de las nueces con documentación digital

¿Coinciden la cantidad cosechada y el valor estimado?

De ser así, confirmación del ingreso a través del teléfono móvil