Por aquel entonces, WALA elaboraba exclusivamente los medicamentos WALA, en los que los extractos de plantas medicinales, extraídos en forma acuosa y ritmizados, activan la capacidad autocurativa del cuerpo. Para ello, el Dr. Rudolf Hauschka (1891-1969) había desarrollado un proceso único para extraer los principios activos de las plantas sin emplear alcohol. Además, el fundador de WALA, también de origen vienés, llevaba mucho tiempo pensando en unos cosméticos especiales, a la altura de sus ideas empresariales. Tendrían que complementar la gama de medicamentos WALA, existente desde 1935. Y así, la investigadora, desarrolladora, enfermera de la Cruz Roja y cosmetóloga Elisabeth Sigmund, que además había estudiado algún semestre de la carrera de medicina, llegó justo en el momento adecuado.

Desde su juventud, Elisabeth Sigmund había ido alternando su dedicación por el teatro con su dedicación a la estética y, además, había investigado acerca de las plantas medicinales con efectos curativos sobre la piel. Sus intereses inspiraron la base de la cosmética holística que desarrolló en los años 50 en Suecia. Desarrollo también el tratamiento cosmético holístico con estimulación linfática mediante pinceles y el asesoramiento sobre estilo de vida y autocuidado. Sabía que las personas, además de la belleza exterior, necesitan una belleza interior. Elisabeth Sigmund se llevó sus fórmulas y tratamiento cosmético a WALA. En su equipaje también portaba su concepto de cuidado nocturno libre de grasa y la percepción de los tipos de piel como cuadros cutáneos capaces de transformarse con la ayuda de los cosméticos adecuados. Elisabeth Sigmund escribió. "El cuidado corporal y el cuidado del cuitis conforman el CUIDADO DE LA PIEL; el cuidado de la piel es terapéutico para uno de nuestros órganos más importantes: para el manto protector de nuestro cuerpo físico", Y con esas ideas, precisamente, consiguió encajar extraordinariamente bien en WALA, desde donde aspiraban a cuidar la salud de las personas con su línea cosmética. No en vano, al lanzarse los productos en 1967, recibieron el nombre de "Cosmética curativa Dr. Hauschka según Elisabeth Sigmund", pasando a conocerse como Cosméticos Dr. Hauschka a partir de 1978.

Entrevista con el Dr. Florian Öxler

El encargado del archivo histórico corporativo de WALA Heilmittel GmbH, acerca de Elisabeth Sigmund y la cosmética curativa

Sr. Öxler, WALA se fundó en 1935 para la elaboración de los Medicamentos WALA. ¿Qué movió al fundador, el Dr. Rudolf Hauschka, a desarrollar una cosmética natural?

Lo primero que le motivó fue el cuidado de la salud. Ya en los años 50 se había decidido en WALA que se desarrollaría una cosmética complementaria como apoyo para los medicamentos. 

¿Una cosmética para el cuidado de la salud? ¿En qué sentido?

A esa cosmética se le impusieron ciertas exigencias muy altas. Debía seguir los mismos principios que los medicamentos WALA, que activan la capacidad autocurativa del cuerpo armonizando sus funciones y fortaleciendo las defensas. La nueva cosmética "WALA" debía estimular la actividad propia de la piel, el mayor órgano del ser humano, y así ejercer un efecto positivo sobre su salud holística. 

En 1967, ¿fue algo inusual lanzar al mercado una cosmética natural?

Esa es una pregunta que en realidad no podemos responder. Por aquel entonces no existía tal sensibilidad hacia ese tema por parte del consumidor. El concepto de cosmética natural era algo desconocido, es más, no existía. Por ello, en 1967 no existían sellos de cosmética natural. Para WALA, la prioridad era desarrollar una cosmética que estimulara la actividad propia de la piel. La base la compondrían sustancias naturales mínimamente procesadas. El objetivo era crear una cosmética curativa que resultara efectiva.

¿Podemos decir que Dr. Hauschka se adelantó a su tiempo al desarrollar su línea cosmética y crear así una cosmética natural?

Desde luego, fuimos pioneros en la industria cosmética de aquel entonces. La cosmética natural como tal se desarrolló mucho más tarde, podemos decir que nosotros hemos tenido suerte, porque las necesidades del mercado podrían haberse desarrollado de forma totalmente diferente. Sin embargo, nosotros, ya por aquel entonces, desarrollamos nuestros productos pensando en las personas, y no en el mercado. Siempre hemos ofrecido cosmética natural, aunque nuestros productos no fueran concebidos como tales. Más bien, se elaboraban para la salud de las personas y pretendían aprovechar las propiedades medicinales de la naturaleza para el cuidado de la piel.

¿Y por ello era tan importante para Dr. Hauschka apostar por las propiedades medicinales de la naturaleza? Los productos cosméticos de la época incluían a menudo sustancias sintéticas, se podría haber seguido ese ejemplo.

Bueno, ese impulso ya existía cuando Rudolf Hauschka desarrolló sus Medicamentos WALA en los años 30. Los medicamentos también se elaboraban empleando sustancias naturales como pueden ser, por ejemplo, las plantas medicinales y los minerales. Sus ideas fueron en paralelo con la transformación social de aquellos años: entre la industrialización y urbanización crecientes, los comienzos de la producción en masa y los abonos químicos en la agricultura surgieron muchos movimientos alternativos. Como respuesta a esa transformación, apareció el movimiento a favor de la naturaleza, el aire libre, el fortalecimiento físico, la alimentación sana y la naturopatía. El vegetarianismo, los huertos urbanos típicos del norte de Europa, la agricultura Deméter y el movimiento Wandervögel nacieron en esa época. Sebastian Kneipp y Rudolf Steiner se encontraban entre quienes buscaban reformar ese estilo de vida impuesto.

La primera crema de tratamiento Dr. Hauschka nació, no obstante, en el año 1930. ¿Qué nos puede contar de ella?

Por aquel entonces, Rudolf Hauschka trabajaba como desarrollador e investigador en el Instituto Clínico-Terapéutico de la comuna suiza de Arlesheim. Allí desarrolló, entre otros productos, una crema facial sencilla, una especie de crema básica con gel de sílice, cera de abejas y aceite de hueso de albaricoque, para su uso en la clínica. La idea de cuidar la salud de las personas con un enfoque holístico y emplear un tratamiento cutáneo adecuado era algo que Rudolf Hauschka ya tenía en mente en 1935, el año de fundación de WALA. Sin embargo, siendo químico, cuando en los años 60 quiso comenzar con el desarrollo de una serie al completo, echó en falta contar con conocimientos y experiencia en materia cosmética. Sus cremas surtían efecto médico, pero no cosmético, como ocurrió, por ejemplo, con una especie de crema de rosas que desarrolló. Por eso se recurrió al conocimiento experto externo...

... Que llegó de la mano de la investigadora, desarrolladora y cosmetóloga vienesa Elisabeth Sigmund. ¿Podríamos llamarla cofundadora de la Cosmética Dr. Hauschka?

¡Desde luego! A ella le debemos, por ejemplo, la variante cosmética de la crema de rosas, y mucho más. En los años 50 y desde su propio instituto cosmético de Estocolmo Elisabeth Sigmund desarrolló un tratamiento cosmético holístico y una cosmética holística a base de plantas medicinales, lo que hoy día denominamos una cosmética natural. En el marco de su colaboración con WALA, en 1962, aportó el concepto del cuidado nocturno libre de grasa y la evaluación de la piel según tipos de piel cambiantes.

También dio nombre a los productos que se lanzaron al mercado en 1967: Cosmética curativa según Elisabeth Sigmund.

Sí, es cierto, aunque bajo ese nombre solo se presentaban los productos de tratamiento facial y los Polvos de Seda

Aparte de ellos, ya desde 1964 existían algunos productos de tratamiento básico para cuerpo y pies. En 1973 y por motivos legales, tuvieron que renunciar al atributo "curativa" puesto que, según la ley, solo los medicamentos pueden curar. A pesar de que esa denominación, 'cosmética curativa', reflejaba a la perfección el pensamiento original de complementar los medicamentos con productos para el cuidado de la salud.

Hoy día, Dr. Hauschka ofrece una gama de productos de maquillaje de calidad profesional. El primer impulso para desarrollar una cosmética decorativa surgió por parte de Elisabeth Sigmund. ¿Cómo nació esa idea?

Desde su infancia, Elisabeth Sigmund había sentido pasión por el teatro y así, tanto en Jena como en Estocolmo, parte de su tiempo lo dedicó a la dirección artística. En su círculo de amistades había muchos actores, y también bailarines para quienes desarrolló el Baño de Salvia, para pies cansados. Como cosmetóloga supo reconocer el estrés al que se veía sometida la piel de los actores, a quienes se les maquillaba con productos que no eran precisamente lo mejor para la piel. Por ello propondría a WALA desarrollar una Cosmética decorativa basada en una idea totalmente novedosa: para ella, la cosmética decorativa no tenía sentido sin un impulso curativo para la piel.

Entonces, ¿la Cosmética decorativa ideada por Elisabeth Sigmund era, en realidad, una serie para el cuidado de la piel?

En cierto modo, sí. Los primeros productos cosméticos decorativos, que llegaron al mercado a partir del año 1981, fueron las sombras de ojos pintalabios. Su base de tratamiento contenía plantas medicinales seleccionadas al igual que el tratamiento facial. Los productos de cosmética decorativa eran el resultado de los intereses y visiones de Elisabeth Sigmund, por eso reúnen lo bello y decorativo con la efectividad del apoyo y el cuidado que ofrece la naturaleza.

Del fabricante de medicamentos a la cosmética natural: los productos desarrollados por WALA Heilmittel GmbH

1935

El Dr. Rudolf Hauschka funda WALA para la elaboración de los Medicamentos WALA

1964

Llegan al mercado algunos productos Dr. Hauschka para el tratamiento básico de cuerpo y pies

1967

Gran lanzamiento al mercado de la Cosmética curativa Dr. Hauschka según Elisabeth Sigmund

1981

Lanzamiento de los primeros productos de cosmética decorativa

1999

Primer surtido completo de Cosmética decorativa

2017

Relanzamiento del maquillaje Dr. Hauschka, totalmente rediseñado