El beneficio es interesante cuando abre nuevos espacios empresariales.

WALA Heilmittel GmbH es una empresa comercial, por lo que debe obtener beneficios. Pero los beneficios son un medio para lograr las metas, no el objetivo en sí mismo. El Dr. Rudolf Hauschka ya lo entendía así en 1935.

Era el deseo del Dr. Hauschka colocar en un plano central la actividad humana. Se hizo las siguientes preguntas:

  • ¿Quién debe ser propietario de la empresa?
  • ¿Cómo se puede mantener la empresa a largo plazo?
  • ¿Cómo y entre quiénes se distribuyen los beneficios?

Karl Kossmann, cofundador de la fundación WALA, que trabajó para WALA desde 1952 y hasta su fallecimiento en 2015, recordaba: "en la década de los 50 no teníamos en realidad ningún gerente, éramos socios...y una cosa que para mí y para WALA es muy importante: teníamos el deseo de solucionar de otra manera el tema de la propiedad a como era habitual en aquel entonces... A los fondos propios de la empresa, nosotros los llamábamos capital social. En los nuevos estatutos quedaba regulado que el capital social no se podía heredar, como tampoco se podía dejar en herencia el título jurídico que se obtiene en calidad de socio".

"Nosotros teníamos la idea de hacer algo distinto en el ámbito socio-político"
(Karl Kossmann)

WALA sigue siendo fiel a sus ideas y mantiene sus raíces; la idea de mantener su autonomía frente a los intereses individuales y del mercado buscando la identificación de sus empleados y empleadas, aunque hoy su cifra ronde ya los 800.

Una fundación con mucha actividad empresarial.

La idea pionera de WALA desembocó en 1986 en la constitución de la fundación WALA que desde entonces sostiene toda la empresa. Es socia al 100% de WALA Heilmittel GmbH, a la que pertenecen los cosméticos Dr. Hauschka y Dr. Hauschka Med. ¿Qué significa esto en concreto? Significa que todos los beneficios de la GmbH (Sociedad alemana de Responsabilidad Limitada) pertenecen a la fundación. Estos beneficios sirven para asegurar el futuro (y hacer posibles p. ej. las inversiones) o se redistribuyen entre los empleados: en efectivo como complemento de los sueldos o como derechos de retribución obligatoria con devengo de intereses, después de un plazo de 25 años o bien al llegar la fecha de la jubilación. WALA, en su calidad de institución fiduciaria, pertenece prácticamente a todos. Así es como debe ser.

Más información:

Página web de la fundación WALA